Circular en moto sin casco y cruzar el semáforo en rojo: un clásico que se repite en las calles de Resistencia. No es viveza, es riesgo. Para quien maneja, para el acompañante y para terceros. El casco salva vidas y el semáforo no es una sugerencia. Más controles, sí. Pero también conciencia.